Por qué soy de Firefox
El mundo de la informática (como el mundo en general) se divide entre de quién eres y de quién no eres. Eres de Mac o de PC. Eres de Windows o de Linux. Eres de Illustrator o de Freehand (Adobe acabó en parte con esa diatriba al comprar Macromedia, aunque fiel a la división mantiene el Freehand como programa aparte… de momento). Eres de Internet Explorer o eres de Mozilla Firefox. Pues bien, me defino: yo soy del zorro de fuego. Para empezar porque Firefox evoluciona tecnológicamente y el programa de Microsoft simplemente copia sus avances (¿quién te crees si no que inventó las comodísimas pestañas?). También me quedo con Firefox porque supone una alternativa al poder axfisiante de la compañía de Bill Gates (algún día de estos me pondré a aprender a manejar Linux, lo prometo). Pero sobretodo me quedo con Firefox porque funciona mejor. Es más rápido, más seguro, más configurable (con cientos de Add-ons que me hacen la vida más fácil). En fin, que os animo a que lo probéis (si seguís echando de menos al navegador de Microsoft, podéis instalar el IE Tab, el add-on que te permite visualizar las páginas como si estuvieses navengando desde el propio Explorer). Eso sí, siempre corres el riesgo de que el Explorer se queje porque no le utilizas…


